Transformación Digital

Para ir resumiendo un poco todos nuestros encuentros, hemos visto ya hasta el momento que:

La cultura organizacional juega un papel super importante en los procesos de transformación digital, y cómo sin generar un cambio cultural que sea representado por los líderes, esta puede fracasar en cualquier momento.

Que siguiendo con este cambio cultural, el cambio en los procesos de trabajo, con una mirada colaborativa es de suma importancia.

Que este cambio en los procesos debe basarse en el trabajo colaborativo e interdisciplinario y hemos explicado la base de esta afirmación analizando que debe trabajarse para que un grupo o equipo sea considerado tal, sus organizadores y el análisis de los roles que se adjudican y se asumen.

Ahora iremos un paso más allá para continuar con esta línea, y es el cómo analizar la evolución grupal. “¿Cómo saber si el grupo esta saludable?¿Cómo saber que impedimentos estar alterando su desarrollo? ¿Qué debemos mejorar?”. Es en relación con la doble dimensión de la tarea, que vimos en nuestro último encuentro (tarea implícita y tarea explícita) que Pichón evaluará el proceso grupal. Y a partir de su constatación sistemática, ha construido un modelo que recoge las distintas formas de interacción grupal. Es el modelo llamado esquema de cono invertido, que será el instrumento de evaluación de la tarea grupal.

Lo central a evaluar y en donde se unen los vectores de análisis, es la actitud frente al cambio, que se modifica en: incrementando o resolviendo los miedos básicos (que ya hemos detallado en otros encuentros y que son Miedo al Ataque y Miedo a la Pérdida), productores de estereotipos. También el cono es el esquema de toda tarea y ella será siempre el eje desde donde uno mire cada vector.

Todo lo que sucede en un grupo puede ser representado por este esquema. El mismo, va a señalar una situación espiralada que va a dar en un momento determinado una situación de resistencia al cambio. El trabajo grupal es el que va configurando esta espiral y se utilizan los vectores de interpretación para llegar al núcleo donde se instala la resistencia. El esquema del cono invertido es una escala de evaluación sobre la base de la observación de los modelos grupales. Esta es la escala de referencia para la construcción de interpretaciones.

Este cono posee una base y un vértice y dentro de él, una espiral dialéctica (dialéctica porque entran en juego siempre un “Tesis-Antítesis-Síntesis, síntesis que luego se convierte en Tesis nuevamente y es confrontada por una nueva Antítesis para generar una nueva Síntesis). En la base se ubican los contenidos manifiestos o explícitos, aquello de lo que podemos dar cuenta mirando; en el vértice las situaciones implícitas, aquellas que están actuando de manera latente y que van a requerir de un proceso de lectura, de interpretación; la espiral, grafíca el movimiento dialéctico de esclarecimiento que va de lo explícito a lo implícito con el objeto de explicitar lo latente que actúa como perturbador.

¿Por qué en lo implícito a descubrir está la oportunidad de cambio? Como ya sabemos, todo aprendizaje produce la emergencia de los miedos básicos que son los puntos importantes a solucionar en el proceso de aprendizaje. Porque como ya lo expresara anteriormente, aquí van a ubicarse los universales, a modo de miedos básicos, configurando una situación resistente al cambio. Entonces la lectura de los procesos son en la dirección de estos movimientos, que a través de un análisis dialéctico integra un juego de sentidos opuestos. Lo latente se muestra y se oculta en lo manifiesto y expresa un sentido posible del acontecer grupal. El movimiento y la contradicción son esenciales a los procesos. Por lo tanto esta indagación tiene que ver con un proceso de idas y vueltas, que no cierra y que va abriendo posibles sentidos, dentro de la complejidad grupal, que incluye aspectos conscientes e inconscientes.

Ahora, bien, vamos a analizar el esquema del cono invertido, donde tenemos los vectores que son como mirillas que nos van a permitir mirar todo el cono, todo el proceso, desde distintos puntos de vista.

El término vector tiene dos significados: 1) Transporte o conductor (del latín vector: el que conduce). Así decimos que un misil es vector de una carga explosiva. 2) en Matemática, vector es un segmento orientado que posee longitud, dirección, sentido y punto de aplicación como elementos que lo conforman. Se emplea en Física, entre otras cosas, para representar fuerzas.

Pichón toma el concepto de Vector de la Teoría del Campo de Kurt Lewin, y por tanto vamos a decir qué vector es: las distintas fuerzas (que implican fuerzas, pero que también conducen la acción modificadora reciproca) presentes en un campo. Siendo el campo, la totalidad de hechos que convergen en un momento dado que hay que considerar para analizar cualquier conducta.

Esto es: analizar un proceso grupal desde los diferentes vectores. Leer un proceso implica interpretarlo, darle sentido a ciertos criterios aprendidos, éstos serán aportados por el cono. Esto nos va a permitir, abordar en un sentido la lectura y la interpretación de los grupos, habiendo múltiples verdades que encontrar. Esta herramienta requiere para su uso una actitud crítica que mire al grupo y a él mismo. Esto significa que las interpretaciones son posibles de reconstrucción, superando la ilusión de saberlo todo.

Habitualmente por una cuestión didáctica vamos enunciando los vectores en el orden presentado, pero esto no significa que primero viene la pertenencia, después la cooperación, después la comunicación. Son rasgos coexistentes y cooperantes y que se presentan todos juntos, todo el tiempo. Que uno desde su perspectiva de coordinador u facilitador grupal jerarquice uno u otro tendrá que ver con una actitud instrumental, que en determinado momento es más útil interpretar la cooperación o la falta de cooperación que el aprendizaje, pero no es que se vayan dando secuencialmente.

Comenzaremos describiendo cada uno de los vectores:

AFILICION y PERTENENCIA: es el único vector que tiene dos matices diferenciados. Pichón busca hacer una diferenciación de lo que sería la afiliación de lo que es la pertenencia, aludiendo a grados de integración. La afiliación (“hacerse hijo”) se da cuando el integrante se siente identificado con algunas características del proceso del grupo al que ha decidido pertenecer, pero guarda todavía una determinada distancia, no se siente completamente perteneciente a ese grupo. Generalmente la afiliación evoluciona gradualmente hasta transformase en pertenencia (“tenencia por completo, para siempre”), que es cuando el sujeto se siente plenamente integrado al grupo; tanto es parte del grupo que siente que ese grupo no sería el mismo si él faltara. Es decir, la afiliación y la pertenencia describen el mismo vector, con diferencias de gradación. La pertenencia es lo básico para estar en grupo. Para que haya grupo en primer lugar debe haber pertenencia. Pertenecer, es preguntarse sobre los tipos de conciencia de integrar un grupo, que tienen los integrantes del grupo: ¿cómo se sienten parte de este grupo?.Tiene que ver con compartir determinado clima afectivo, determinado clima emocional.

COOPERACIÓN: la cooperación surge de tener necesidades comunes o problema comunes y cooperar conjuntamente para resolverlos. Cooperar es: cooperar. Desde este punto de vista lo vamos a entender y esto va a implicar un determinado nivel de compromiso de cada uno, mayores niveles de solidaridad, acercamiento, afectividad. Se refiere a la disposición del integrante para colaborar, en ocasiones hasta silenciosamente, con la productividad grupal y la tarea. La falta de cooperación como expresión de la resistencia al cambio puede llevar al integrante a asumir los roles de saboteador o de conspirador. Es decir, para estar en un grupo no basta con pertenecer implica trabajar para que ese grupo en primer lugar se constituya, se mantenga, sea y alcance sus objetivos. Esto lleva implícita la necesidad de comunicación. Para que haya cooperación vamos a tener que definir qué es cooperación para cada uno, qué requerimos, qué necesitamos, qué metas nos proponemos, qué objetivos, por qué camino nos proponemos alcanzar esa meta, etc.

COMUNICACIÓN: tiene que ver con los tipos y estilos de emisión y recepción de mensajes. ¿Por dónde van los mensajes, son claros?, ¿los mensajes son traducidos al otro para que el otro lo entienda, o yo te la digo como yo la pienso aunque vos no me entiendas?. ¿Cómo se hablan, cómo se escuchan, hablan todos al mismo tiempo, se esperan al hablar, cómo es la comunicación?. Todas estas preguntas tiene que ver con la emisión y recepción de mensajes. Es decir, en general, comunicación es la transferencia de información (mensaje) desde un punto del espacio hasta otro. En particular, es la capacidad que tienen los seres humanos de participar unos a otros sus emociones, pensamientos, conocimientos. Si el aprendizaje o las modificación son dialécticos –como deben serlo en el sujeto sano- es necesaria además la comunicación de vuelta llamada feedback. Pichon Rivière (2007) expresa con el término gestaltung-, en el que tanto sujeto como objeto son a la vez – no sucesiva sino simultáneamente- emisor y receptor, sujeto y objeto. En este enfoque humanista también se propone la posibilidad de modificar conductas enfermas mediante operaciones correctoras sobre la comunicación. Cuando algunos significantes tienen distinto significado para emisor y receptor, surge el malentendido o ambigüedad. Por ejemplo: Un propietario de un taller de mecánica ligera se quejaba de que algunos clientes querían que reparara rápidamente sus automóviles. En castellano, mecánica ligera significa mecánica liviana, pero esos clientes entendían que ligera significaba que las reparaciones eran rápidas. La diversidad de significados (polisemia, homonimia) es una de las causas del ruido, aunque puede haber otras, como la sinonimia o la interferencia de un tercero. Estos ruidos hacen que los mensajes se escuchen crecientemente objetivos o se escuchen cada vez menos objetivos, cada vez más distorsionados por cómo pienso. Y dónde va quedando toda la información que va llegando al grupo.

APRENDIZAJE: son los tipos de inscripción de los contenidos, actitudes y capacidades. En las actitudes interviene también el sentir, en los contenidos más el pensar y en las capacidades más el hacer. Se refiere a: 1) la incorporación de nuevos conocimientos, y 2) la modificación dialéctica de creencias y convicciones (verdades subjetivas, docmas, opiniones, ideologías) para que coincidan con los hechos de la realidad. Pichón Rivière (2007) lo define también como “apropiación instrumental de la realidad”. En castellano, aunque comparten la etimología, aprender y aprehender son considerados parónimos; es decir, palabras parecidas pero con distinto significado. Aprender significa incorporar conocimientos, mientras de aprehender significa capturar, apresar. Sin embargo, en PS, ambos términos se consideran asociados, ya que el vínculo entre el sujeto y el objeto de conocimiento implica tanto la incorporación de conocimientos, como el capturar la esencia del objeto en todos sus aspectos. ¿Cómo inscribimos lo que aprendemos es lo que se evalúa desde el vector aprendizaje?. Un ejemplo sería: ¿es un grupo que lee, que no lee, que recuerda, que hace síntesis, que no hace síntesis?. Estas son preguntas cualitativas para entender una evaluación cuantitativa, sin esta implicación cualitativa, una nota no sirve para nada.

PERTINENCIA: Es el “centrarse del grupo en la tarea prescripta, y en el esclarecimiento de la misma”. La pertinencia entonces, es una evaluación de hasta que punto el grupo se encuentra en tarea. Cuando el grupo, debido a alguna resistencia deja de estar en tarea, se dice que está en pretarea. Aquí el prefijo pre no debe entenderse como previo, antes de, sino fuera de, ya que, aunque la sesión grupal siempre comienza en pretarea, esta puede reaparecer en cualquier momento de la sesión. En los Grupos Operativos la pertinencia se refiere esencialmente a la tarea implícita, ya que puede suceder que se traten temas relacionados con la tarea explicita (como si…), y no obstante el Grupo Operativo no funciona pertinentemente, su productividad es baja. O al revés: en lo explicito se tocan temas sin aparente conexión con la tarea explicita, y sin embargo hay pertinencia. La pertinencia es hacer y decir las cosas que convienen en el momento conveniente. Es decir, analiza los tipos de relación del grupo con su tarea específica, es decir cómo se relaciona este grupo con su objeto, ¿lo margina, lo denigra, lo idealiza, qué atención le presta, investigan, no investigan, le interesa el tema, hablan de las historias a analizar o hablan de cualquier otra cosa?.

TELÉ: (del griego téele = a la distancia). La telé es uno de los seis vectores del cono. El término fue tomado por Pichon Rivière (2007) del psicosociólogo norteamericano Jacob Levy Moreno, creador del psicodrama y de la sociometría. Fue originalmente definida como “la disposición positiva o negativa para trabajar con un miembro del grupo”. Pichon Rivière, asocia la telé a su particular visión de la transferencia como fenómeno permanente en toda relación del individuo con sus semejantes; de aquí la noción de que todo encuentro es un reencuentro, es decir, una proyección de objetos de la fantasía inconsciente, un reencuentro con personajes ya existentes en el Mundo Interno, cuyos vínculos previos determinarán los sentimientos implicados en la relación real, en forma exclusiva al comienzo, parcialmente luego, a medida que aumenta el conocimiento del otro. A veces, se define la telé como “el sentimiento o impresión positiva o negativa, sin causa racional, que se da cuando conocemos a una persona”. Si bien este sentimiento es efectivamente telé, esta definición tiene el inconveniente de inducir la idea equivocada de que luego, al continuar el trato con esa persona, -al no ser ya el primer encuentro- la telé desaparece, ya que nuestros sentimientos hacia ella tendrán cada vez más la base racional del conocimiento. En realidad, como ya hemos dicho, la telé continúa como componente implícita de nuestros sentimientos hacia esa persona, sólo que es más notable en aquel primer momento por la falta de la componente racional y de la modificación del vínculo producida por el feedback y el aprendizaje. Es decir, ¿cómo me cae esta persona que tiene esta actitud o gusto diferente al mío?¿Qué tipo de disposición interna tengo yo para trabajar contigo?. Y eso hay que verlo a lo largo del tiempo. Cuando nos conocimos, ¿cómo me caíste? Ahora, que te conozco más te estoy viendo cosas buenas, por lo tanto también el proceso se da con el tiempo. ¿Cambió mi telé, cambió mi disposición interna para trabajar contigo?.

Autor

Sergio Daniel Satulovsky

Agile Coach y Experto en Transformación Digital

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn

We’d love to hear from you! Let us help. We have the best software engineering team waiting for you.

Chile

+ 56 2 2946 2106

nborquez@acid.cl

Suecia 0142, Providencia

Santiago, Chile

Bases Legales

Usa

+ 1 7865917780

hello@acid.com